Uno no se mata por el amor de una mujer. Uno se mata porque un amor, y no importa qué amor, nos pone al desnudo en nuestra miseria, en nuestro estado inerme, en nuestra nada.
El oficio de vivir, Cesare Pavese
No es verdad que la muerte nos llegue como si se tratara de una experiencia frente a la cual todos somos novicios... Todos, antes de nacer, ya estábamos muertos.