La identidad se va formando cuando nos atrevemos a adoptar una postura determinada ante cuestiones complejas. Eso lo sabe todo aquel que no ha olvidado su infancia por completo.

Arenas movedizas, Henning Mankell
Recordé las palabras de Ribeyro, uno de los más ilustres compatriotas de César Vallejo que Cecilia me hizo descubrir: «Seres imperfectos viviendo en un mundo imperfecto, estamos condenados a encontrar sólo migajas de felicidad». ¿Cuál es la alternativa? Quizás aceptar nuestros límites, nuestras contradicciones, nuestras muchas necesidades, tratar de ser más fuertes que el peso de toda culpa. Concentrar nuestra habilidad en lo que mejor podamos hacer y nuestra lucidez en lo que mejor podamos entender: one thing at a time. One life at a time. Vivir sin perder, en la medida de nuestras posibilidades, la capacidad para volver a un centro desde donde se puede confiar, esperar, ser-feliz-ahora-mismo-a-pesar-de-todo, a pesar del dolor y de la certeza de que la vida es, básicamente, imposibilidad y dolor.

Después del invierno, Guadalupe Nettel
Siempre me río de los que afirman defender a las minorías, puesto que la primera minoría es el individuo. El grupo apareja inevitablemente un precio moral e intelectual que, una vez que se paga, jamás puede recuperarse. El mal es el grupo en sí. El sentido de pertenencia a un grupo siempre genera violencia. Hay algunos que piensan que, para evitarlo, la solución es que el grupo se amplíe lo más posible. Pero otros creemos que para ir por la vida no hace falta ningún paraguas. Vamos mucho mejor solos.

Cicatriz, Sara Mesa
Cuando uno ha sufrido tantas decepciones, cuando ha esperado tanto sin atreverse, ¿cómo puede no pasarse el resto de la vida considerando cada beso como una victoria? No conseguiré deshacerme jamás de la idea de que cualquier mujer que me quiera es la más bella del mundo.
Uno puede olvidar su pasado, pero eso no significa que lo supere.

Una novela francesa, Frédéric Beigbeder