No hay ser humano que no quiera ser otro
y meterse en ese otro como en una escafandra
como en un aura tal vez o en una bruma
en un seductor o en un asceta
en un aventurero o un boyante

sólo yo no quisiera ser otro
mejor dicho yo
quisiera ser yo
pero un poco mejor

La vida ese paréntesis, Mario Benedetti
De terciopelo se ajan los labios, y me asomo a lo que no has dicho, y no estoy, y tú has desaparecido tras aquellos árboles donde anudándome a la melancolía te escribo, la ausencia es un túnel sin salida...

Matando dinosaurios con tirachinas, Pedro Maestre

No existo si no me ves,
no existes sin mi mirada.
Existen tus cinco dedos
porque caben en la palma
de mi mano. Y ese agua
verde y limpia de tus ojos
no sirve si no les calma
la sed a los ojos míos.
Ni tu mirada es mirada
si no vale para verme.
Yo no era cuando no estabas.
No seas cuando no estoy.

El canto es vuelo, Fernando Fernán-Gómez
En este mundo hay tan poquitas cosas
capaces de endulzarle a uno la vida/
digamos la esperanza amanecida
o la lluvia que brilla en las baldosas

me gusta la constancia de las rosas
que nunca dan su espina por perdida
y también la tristeza repetida
de las palmas tan solas y orgullosas

pero no hay nada tan profundo y leve
como el alma y el vértigo y los labios
de esa mujer que al verla nos conmueve

para ser alguien entre cielo y suelo
y salvarse del odio y sus resabios
nada como el amor y su consuelo

La vida ese paréntesis, Mario Benedetti